sábado, 31 de mayo de 2014

¿Los jóvenes alternativos, son más propensos al suicidio?.

¿Los jóvenes alternativos, son más propensos al suicidio?.



Como alternativos se identifican todos aquellos jóvenes o adolescentes pertenecientes a las tribus urbanas conocidas como: Emo, Punk, Góticos y otras subculturas. Ahora, un estudio ha concluido que la mitad de los adolescentes alternativos se ha autolesionado y que 1 de de cada 5 ha intentado suicidarse.

Estos son los alarmantes datos que se desprenden del trabajo realizado por la unidad pública de ciencias sociales y de la salud de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) en colaboración con investigadores de la Universidad de Ulm (Alemania) publicado en la revista BMC Psychiatry.

Los expertos estudiaron a 452 alumnos con edades comprendidas entre los 14 y los 15 años, a los que se pidió que describieran cómo de identificados se sentían con ciertas culturas juveniles específicas (dark, gótica, nerd, atletas...). Asimismo recogieron datos sobre su género, condición social y económica de los padres y si habían sufrido “bullying”. Tras el examen de los datos, los investigadores descubrieron que todos los jóvenes que se identificaban con culturas alternativas fueron 4.3 veces más propensos a autolesionarse y 7 veces más propensos a la tentativa de suicidio. De entre todas las subculturas, los que menos inclinación presentaron a ambas cosas fueron los calificados como deportistas o atletas.

“Las estimaciones globales sugieren que el 30% de todos los adolescentes tienen pensamientos suicidas, el 18% se han autolesionado alguna vez, y un 4% ha intentado suicidarse. Entender la razón por la que los diferentes grupos de adolescentes se lastiman a sí mismos, esperamos que nos conduzca a la detección temprana y a ayudar a desarrollar intervenciones efectivas para las personas en riesgo de autolesión o suicidio”, afirma Robert Young, líder del estudio.

jueves, 29 de mayo de 2014

El consumo excesivo de alcohol es más peligroso de lo que se piensa.

El consumo excesivo de alcohol es más peligroso de lo que se piensa.



Ya en anteriores oportunidades he comentado sobre los mitos de las bebidas alcohólicas o que cantidad de alcohol es aconsejable beber a diario. Lo cierto es que beber grandes cantidades de alcohol es dañino sin lugar a dudas pero según un nuevo estudio, es más perjudicial de lo que se pensaba.

Tomar 4 o 5 copas de vino, más de 1,5 litros de cerveza o más 200 mililitros de alcohol puro en menos de 2 horas, la definición oficial de consumo excesivo de alcohol, puede dañar la salud de una persona más de lo que se pensaba, según un nuevo estudio publicado en la revista PloS One.

Muchos son los estudios que confirman que el consumo excesivo de alcohol está vinculado a un mayor riesgo de accidentes automovilísticos y lesiones, y por supuesto, daños a largo plazo en el hígado y en otros órganos del cuerpo humano. Ahora, este estudio ha encontrado evidencias de que una sola sesión de borrachera puede dañar la salud debido a las bacterias desprendidas por el intestino al torrente sanguíneo y la liberación de endotoxinas.

Los responsables de este trabajo son un equipo de investigadores de la Universidad de Massachusetts Medical School en Worcester (EEUU), quienes realizaron un experimento analizando las muestras de sangre de los participantes, 11 hombres y 14 mujeres, que fueron sometidos a un experimento de consumo de bebidas alcohólicas. Los investigadores analizaron las muestras de sangre de los voluntarios tan solo 1 hora después de la ingesta y luego cada media hora durante un período de 4 horas. Finalmente, realizaron una última extracción 24 horas más tarde.

Tras analizar las muestras, los investigadores encontraron signos de un aumento rápido de endotoxinas (más alto en las mujeres que en los hombres) así como ADN bacteriano, lo que indica que las bacterias se habían trasladado desde el intestino hasta el torrente sanguíneo, pudiendo viajar a otras partes del cuerpo. Este estudio prueba, una vez más, que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de infección bacteriana, y que una sola sesión intensiva de consumo de alcohol puede poner en peligro nuestra salud.

¿Será bueno consumir leche?.

¿Será bueno consumir leche?.


Desde bien chicos nos atormentan con lo de si no bebes leche no crecerás o no serás fuerte y pare de contar. Lo cierto es que razones para tomar leche hay muchas pero ahora quiero mencionarles algunas razones para no tomarla.

En la actualidad hay millones de personas en el mundo que te pueden dar más que estas razones para no tomar leche que hoy muestro aquí; sin posicionarme a favor o en contra de tal decisión, creo que bien vale la pena el revisar el tema, y preguntarnos, por ejemplo, por qué personas que han bebido leche durante toda su vida sufren de afecciones como osteoporosis y otras relacionadas a los huesos.
Leche igual a calcio, pero ¿igual a buena salud?

Para comenzar, la leche no tiene grandes contenidos de calcio; y para seguir, la realidad es que hay muchos alimentos alternativos que constituyen una gran fuente de calcio. Uno de los primeros ejemplos no los ofrecen las mismas vacas; ellas no consumen leche de otro animal para obtener calcio, solo comen o deberían comer pasto.


Nuestro cuerpo necesita calcio, es una realidad, pero también lo es que, para asimilarlo, requiere de otras sustancias como el magnesio, el cual es escaso en la leche y muy alto en los vegetales verdes.

Razones para no tomar leche

1.- Alimentación de las vacas
Las vacas de hoy en día, en su gran mayoría, están hormonadas y llenas de antibióticos, subsisten en diminutos espacios comiendo cualquier otra cosa menos pasto y por si fuera poco, gracias a ello, la leche que luego consumimos aumenta un tipo de componente en la insulina de nuestro cuerpo, el factor-1 (IGF-1), que produce cáncer.
2.- Mucosidad
Si tienes niños, quizá te haya pasado que al llevarlo al médico con una afección respiratoria o resfriado con mocos te haya dicho que suspendieras el consumo de leche por unos días. Bien, los profesionales de la salud saben de qué se trata, por eso lo indican dentro del tratamiento. A mayor ingesta de leche, mayor mucosidad y congestión.
3.- Alergias
Según la revista Israelí de Ciencias Médicas, lácteos y derivados podrían ser los causantes en el desarrollo de diferentes alergias, incluyendo otras afecciones como migrañas, trastornos del sueño y asma.

4.- Enfermedades de huesos y articulaciones
Está demostrado que nada tiene que ver su prevención con el consumo de leche; en países como Estados Unidos, 30 millones de mujeres padecen osteoporosis o enfermedades de articulaciones habiendo consumido leche de forma diaria. La pérdida de hueso se debe al exceso de proteínas de origen animal y no solo al déficit de calcio como se cree.
5.- Posible intolerancia a la lactosa
Hay personas que son intolerantes y no lo saben; si consumes leche y sufres de:
Gases y flatulencias
Hinchazón abdominal
Calambres
Problemas digestivos

Puede que la lactosa de la leche te esté causando estos problemas.
6.- Somos diferentes
Si observamos a la naturaleza, nos daremos cuenta que somos la única especie que toma leche de otra; no existe ningún otro ser vivo que luego de ser destetado por su madre tome leche de otra especie.

Con esto no quiero decir que hay que dejar de tomar leche o que tomarla es malo para nuestra salud, solo quiero ofrecer un punto de vista alternativo a lo que se que han escuchado desde niños.

miércoles, 28 de mayo de 2014

¿Es cierto que jugar como local, da cierta ventaja a los equipos?.

¿Es cierto que jugar como local, da cierta ventaja a los equipos?.



Se acerca la copa mundial de futbol y ya los favoritos comienzan a salir y más aun cuando uno de los grandes favoritos juega como local y los expertos advierten que es una gran ventaja de por si y la pregunta que cabe hacerse es, ¿es cierto que jugar de local da una ventaja significativa?.

El sentido común y la experiencia nos dicen que en una competición deportiva el que juega en campo propio tiene una cierta ventaja. De hecho, algunos torneos se juegan a doble vuelta, precisamente para contrarrestar este efecto, de tal forma que cada equipo juega una vez en casa y otra en la de su rival. También por ello, en algunas competiciones los puntos obtenidos en campo ajeno cuentan más, ya que -se infiere- son más difíciles de conseguir en un territorio “hostil”. Pero en realidad, si tuviéramos que explicar de dónde viene tal ventaja, nos veríamos en un aprieto. “Haberla hayla”, como dicen de las meigas y brujas; decir por qué ocurre es otra cosa.

Atribuir un resultado favorable -al menos exclusiva- al empuje del “jugador número doce” es cómo darle el mérito a los duendes o a cualquier otra entidad mítica. ¿Cómo transmite la grada su “energía positiva” al resto del equipo? Tal vez la emisión sincronizada de buenas vibraciones por parte de miles de aficionados es capaz de empujar la pelota al fondo de la red, igual que la mente de una sola persona es capaz de doblar una cucharilla… pero, aunque nos guste pensar que pueda ser así y confiar en una suerte de superpoder mental, no es una explicación científica. Incluso, las investigaciones parecen indicar que en ocasiones ocurre lo contrario. Jugar en casa puede suponer un obstáculo para el éxito. ¿Acaso los forofos que han pagado una costosa entrada se dedican a enviar malas vibraciones a su equipo?

Una revisión llevada a cabo por Allen y Jones (2014), publicada en Current Directions in Psychological Science, ha investigado estos fenómenos. Los estudios previos parecen confirmar que jugar en casa o hacerlo fuera no es indiferente, pero tanto en un sentido positivo como negativo. Por regla general, la norma es que el equipo o jugador local tiene una mayor probabilidad de hacerse con la victoria; al menos, no parece que haya deportes en los que esta probabilidad se incremente si estás en casa de tu rival. Sin embargo, en momentos y situaciones de máxima tensión, como una bola de partido en el tenis, un partido de fútbol decisivo para una clasificación, o una final, el que juega en casa podría encontrarse en desventaja.

¿Cómo se explica la ventaja del anfitrión? La argumentación clásica aporta cuatro razones, que pueden ejercer su influencia en el estado psicológico de los jugadores, entrenadores y árbitros, aunque no parecen estar exentas de matizaciones. El apoyo de una audiencia favorable, la fatiga del contrario que ha tenido que desplazarse al campo propio, la familiaridad con la cancha y la existencia de reglas -en algunos deportes- que favorecen al de casa, son puntos a favor para éste. Pero como decía antes, las buenas vibraciones no lo explican todo. Tal y como apuntan Allen y Jones (2014), algunos estudios han encontrado que el equipo de casa conserva alguna ventaja…incluso aunque el partido se juegue sin audiencia.

Una explicación alternativa a los efectos derivados de jugar en casa tiene un cariz más biologicista y se fundamenta en el modelo de territorialidad animal. Aunque puede necesitar una mayor contrastación empírica, la hipótesis es sugerente. La ventaja del que juega en casa sería una manifestación, según este modelo, de la disposición natural a proteger el territorio propio frente a incursiones de extraños. Es decir que, igual que un chimpancé hace una exhibición de su poderío físico cuando un incauto entra en su territorio, el jugador -en el fondo todos somos monos sofisticados- daría el todo por el todo al ver que un rival está pisando su campo. La idea, así dicha, da la impresión de ser algo facilona, y también especulativa. Las cosas cambian un poco al estudiar la territorialidad desde la perspectiva de las bases biológicas de la conducta. La testosterona es una hormona asociada a la respuesta de protección del territorio en muchas especies animales. Y los seres humanos no somos una excepción. Los estudios han encontrado que las concentraciones de testosterona de los futbolistas o los jugadores de hockey sobre hielo son mayores al competir en casa.

La aproximación biológica también podría contribuir a explicar por qué en ocasiones competir en casa supone una desventaja. En este caso, la hormona implicada es el cortisol, popularmente conocida como la hormona del estrés. En algunos estudios se ha puesto de manifiesto que los niveles de cortisol son menores cuando el juego se desarrolla fuera de casa. Es decir, que el estrés sería mayor cuando uno ha de demostrar ante los suyos de lo que es capaz.

La forma en que se lleva a cabo el procesamiento de la información en determinadas situaciones “en casa” y algunos aspectos motivacionales también podrían ser desventajosos. Habitualmente, los jugadores desarrollan su actividad en “modo automático”, encadenando conductas previamente ensayadas de forma casi mecánica, sin pensar mucho en ellas. Pero en situaciones críticas en el juego, especialmente cuando uno está bajo la presión de su propio público, el jugador pasaría a un funcionamiento “controlado” y autoconsciente. Trata de hacer todo lo posible por garantizar una buena ejecución, se vuelve más cauteloso, y en consecuencia deriva recursos atencionales al control de sus movimientos, cambiando el foco de lo externo -el juego, al que antes destinaba más recursos- a lo interno -su propia actividad motora-. Por otra parte, cuando uno está en casa y bajo presión, el objetivo no es tanto lograr el éxito como evitar el fracaso. Esta motivación, sin embargo, está asociada a un menor rendimiento en el deporte.

Como conclusión de la revisión de Allen y Jones (2014), puede decirse que contamos con algunas hipótesis interesantes sobre los efectos que jugar en casa tiene sobre el rendimiento deportivo. No obstante, las cosas aún no están del todo claras (posiblemente por fortuna para las casas de apuestas y los espectadores que disfrutan al filo del infarto); y sobre todo, se necesita un modelo teórico en el que se puedan ir integrando los diferentes hallazgos, a veces fragmentarios. En cualquier caso, este puede ser un campo en el que biología, cognición y variables del contexto social lleguen a jugar en equipo algún día.

lunes, 26 de mayo de 2014

Hay que tener cuidado al almacenar o comer carne picada.

Hay que tener cuidado al almacenar o comer carne picada.



Pocas preparaciones culinarias han tenido tanto éxito en prácticamente todas las gastronomías del mundo como lacarne picada en sus diversas modalidades: ¿a quién no le gusta una buena hamburguesa, un filete ruso, unas melosas albóndigas o unas sabrosas keftas de la tradición turca?

Y es que, al presentarse triturada, la carne resulta más suave al masticar y regala un sabor más intenso, además de ser más permeable a las salsas y condimentos con que queramos acompañarla, pero no hay que olvidar que eso también supone un riesgo si no se toman ciertas precauciones.

Para obtener la carne picada que suele ser de cerdo, ternera, vaca, cordero o aves, y que, además de comerse tal cual, puede destinarse a embutidos o envasados, hay que desmenuzar y cortar finamente los músculos, grasas y nervios en la picadora o con un cuchillo específico.

El problema es que la pieza triturada presenta mayor superficie de contacto a la oxidación que cuando estaba compacta, lo cual hace, por un lado, que pierda antes su aroma y sabor, y, por otro, que ofrezca más campo a las bacterias para reproducirse. Lo más recomendable es consumirla lo antes posible, para lo cual lo ideal es tener una máquina de picar en casa o, si es en el mercado, que el proceso de picado y preparado se realice delante del cliente con la mayor limpieza y piezas bien frescas.

A la hora de aliñarlas las hamburguesas, por ejemplo también es mejor hacerlo uno mismo. Eso no quiere decir que las del carnicero o las preparadas y envasadas no sean de fiar, pero la opción casera reduce riesgos. Si la carne se va a guardar, hay que tener en cuenta ciertas normas. Según la Unión Europea, la congelada debe estar a una temperatura equivalente o inferior a -18 ºC un máximo de 18 meses, si es bovina; 12 meses, si es ovina; y 6 meses, si es de cerdo.

La conservada al frío de nevera hay que tomarla como mucho a los seis días tras el sacrificio del animal. Un mantenimiento defectuoso puede causar enfermedades por bacterias como la E. coli, la salmonela o la listeria.

domingo, 25 de mayo de 2014

El exceso de ejercicio es malo para el corazón.

El exceso de ejercicio es malo para el corazón.



Ya he comentado sobre los beneficios que aportan los ejercicios a nuestra salud, pero así como nos benefician, nos pueden ocasionar problemas si no se realizan mesuradamente o bajo supervisión de expertos en la materia ya que, como todo en la vida, “los excesos son malos”.

Un reciente estudio publicado en la revista Heart sugieren que hacer demasiado ejercicio de alta intensidad puede aumentar el riesgo de morir de un ataque al corazón.

A pesar de que las bondades de hacer ejercicio son algo palpable, el estudio explica que un exceso del mismo, tanto en intensidad como en duración, puede ser contraproducente para nuestro corazón.

El estudio, realizado por investigadores alemanes, evaluó durante 10 años la frecuencia y la intensidad de la actividad física de más de 1.000 individuos de unos 60 años con enfermedad arterial coronaria estable. El análisis de los resultados determinó que las personas inactivas o que no realizaban ningún tipo de ejercicio tenían el doble de probabilidades de tener un ataque al corazón o un ictus cerebral; sin embargo, las personas que hacían ejercicio a diario y de forma extenuante tenían más del doble de probabilidades de morir por las mismas causas.

Los investigadores explican que la intensidad y la duración del ejercicio parecen ser los factores críticos que determinan su efecto positivo o negativo en nuestra salud, ya que, “se obtienen beneficios cardiovasculares positivos si el ejercicio se realiza en dosis moderadas mientras que estos beneficios se pierden al subir en intensidad y en duración”, afirman Eduard Guasch y Lluís Mont, autores del estudio.

sábado, 24 de mayo de 2014

¿Tu mascota está enferma y tienes problemas para darle la medicina?.

¿Tu mascota está enferma y tienes problemas para darle la medicina?.


Si te resulta difícil dar la medicina a tu mascota, entonces sigue estos consejos que te simplificarán la tarea.

Cuando tenemos a nuestra mascota enferma y el veterinario nos indica que debemos darle algunas gotas o pastillas para que recupere el buen estado de su salud, lo más probable es que tengamos una batalla campal para que tomen sus medicamentos.

La resistencia que ponen empujándonos con sus patitas o esquivando su hocico puede ser sorprendente.

A veces, la cara con la que nos miran nos hace estremecer de tal manera que decidimos dejar la medicina para después pero tienes que tener claro que es por su bien y mientras más tardes puede ser peor para tu mascota.

Si se te hace difícil dar los medicamentos a tu mascota, entonces sigue estos consejos:

- Cuando se trata de canes, lo mejor es que camufles la medicina en su comida. Su hambre voraz no les hará notar el sabor de sus medicamentos. Si es un jarabe, puedes mezclarlo en su taza de agua.

- Los gatos son animales muy hábiles y si pensabas mezclar los remedios en su comida, no lograrás tu cometido. Es mejor que unas fuerzas con alguien más para que lo sujete y a la vez lo acaricie para calmarlo, mientras que otro le introduce la pastilla o el jarabe a su boca.

- Si bien los gatos y los roedores son animales frágiles que puedes tener mayor control de su cuerpo para darle la medicina, asegúrate de darle la dosis exacta, pues darles un poco más o menos puede ser letal para su salud.

Como todo en la vida, hay casos de casos pero por lo general, siguiendo estos consejos, lograras que tu mascota ingiera sus medicamentos sin problemas.